Regalan Los Potros, una noche de nostalgia

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  • En la Explanada del Edificio Central de la UAS, se presenta la legendaria banda musical, como parte de la celebración de las 500 emisiones de Miércoles de Concierto.

La tarde caía lentamente sobre la Explanada del Edificio Central de la Universidad Autónoma de Sinaloa, cuando los primeros acordes de Reina mía, rompieron el murmullo expectante de la multitud.

El ambiente, cargado de nostalgia, fue el escenario perfecto para una velada memorable: el regreso de Los Potros, agrupación emblemática de la música romántica y grupera, como parte de las celebraciones del XXX Festival Internacional Universitario de la Cultura y de las 500 emisiones del programa Miércoles de Concierto.

El espacio vibró con el cálido recibimiento del público, conformado por generaciones que crecieron con la voz de José Luis Romero Rodríguez, quien, con el carisma intacto, condujo el repertorio como quien regresa a casa.

A su lado, el inseparable José Nieves Inzunza Valenzuela arrancó ovaciones con el inconfundible sonido del melodión, evocando épocas doradas donde las serenatas se grababan en casetes y se dedicaban en estaciones de radio.

Desde el primer tema, la agrupación demostró que el paso del tiempo no ha hecho más que pulir su arte.

Manuel Guerra Ruiz, en la guitarra y segunda voz, tejió melodías suaves y precisas, mientras Rogelio Romero Rodríguez en el bajo y Enrique Romero Cázarez en la batería sostuvieron con firmeza el ritmo que hizo bailar discretamente incluso a los más serios.

Benito Ramos Vargas, en los teclados, coloreó de nostalgia cada tema con arreglos que parecían sacados de una postal sonora de los años ochenta.

El público, entregado desde el inicio, coreó clásicos como Pena negra, El barzón y Mi linda esposa. Pero fue con A veces lloro, tema escrito por Rossy Medrano, cuando la emoción tocó fondo: algunos asistentes alzaron los celulares con la linterna encendida, como si quisieran alumbrar un pasado que se resistía a irse.

Entre tema y tema, los músicos compartieron anécdotas de carretera, recuerdos de su debut en la escena musical en 1974 y agradecimientos sinceros a la UAS, que les abrió el escenario para celebrar no sólo su trayectoria, sino también la vitalidad de un programa como Miércoles de Concierto, que ha logrado reunir medio millar de ediciones promoviendo la música en la comunidad universitaria.

Temas como El novillo despuntado, Juan Colorado y Soberbia dieron cuenta de la versatilidad de la agrupación, que a lo largo de más de 100 discos ha experimentado con géneros como la banda, el norteño, la tecno banda y el duranguense, sin perder la esencia de sus arreglos melódicos y letras cargadas de emoción.

La noche, que invitó a los asistentes a levantarse de sus asientos para bailar, incluyó también:  Buscando novia, un guiño juguetón y entrañable que arrancó sonrisas y aplausos cerrados.

Al terminar, los seis músicos se reunieron en el centro del escenario y regalaron un más. Con una reverencia hacia el público y el cielo de Culiacán, agradecieron el cariño de siempre.

El concierto, fue un puente entre generaciones, un homenaje a la memoria colectiva y un recordatorio de que la música, como la buena poesía, no envejece, sólo madura.

Al inicio del evento el maestro Homar Medina Barreda, director de Extensión de la Cultura y los Servicios de la UAS, acompañado MC. Sofía Angulo de Madueña, directora de Bienestar Universitario, destacaron la importancia de que la cultura sea el eje de la reunión por el 152 aniversario de fundación de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Prendieron además la vela del pastel de esta gran celebración que concluirá el próximo sábado.

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