Los títeres son un posgrado del teatro, sostuvo Carlos Converso en charla vía streaming

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El arte va acompañado con el gusto de hacerlo, dijo Carlos Converso, al responder una de las tantas preguntas que le hicieron durante la charla online en la que participó, en el sentido de cómo construir un títere sin morirse en el intento. “Lo otro es empezar a jugar con materiales, así, literalmente: jugar, inventar historias con objetos que tenemos en casa, y a medida que se vaya uno metiendo en esto y descubriendo secretos, irá informándose; y ya (después), a construir títeres de una manera más formal”, abundó.

En el papel de invitado de los Lunes Culturales de la UAS, que forman parte de la programación virtual de la Coordinación  General de Extensión de la Cultura, el argentino nacionalizado mexicano, desde Xalapa, Veracruz, contó su historia de cómo llegó a México tras participar en un montaje teatral, y la situación sentimental en la que se vio envuelto, al enamorarse de una mujer, que le abonó para quedarse a radicar en el país.

Carlos Converso, un referente del arte de los títeres tanto en México como en América Latina, en la charla estuvo interactuando con sus iguales en el mundo del guiñol, Fernando Mejía y Carlos Rochín, además de Alberto Bueno, Coordinador de Artes Escénicas de la UAS y director del grupo de teatro Aguaalada.

Carlos Converso, Alberto Bueno, Carlos Rochín y Fernando Mejía

“El teatro de títeres es un posgrado de teatro”, sostuvo, en el sentido de que se es mejor titiritero si anteriormente hubo un desempeño como actor. “Puede que haya alguien que tenga una gran habilidad con los títeres sin haber tenido una formación como actor”, dijo, para luego espetar: “Yo sostengo que son las bases, que son las formas de trabajo, como cuando un actor interpreta al personaje en general, pero el instrumento que utiliza para el personaje es su propio cuerpo y voz; y con el títere, no es el animador, sino el títere”.

Con saludos desde Argentina y Colombia durante el conversatorio virtual que se transmitió por Facebook Live a través de la cuente Cultura UAS, habló también de las dificultades para dirigirse al público infantil, porque el reto -dijo-, es captar y mantener realmente su atención, que en ocasiones  es engañosa. “Gabriel Villafañe decía que el teatro del títere era un teatro fácil, pero de ahí a captar su atención es muy difícil, no es tan fácil”, abundó, explicando que el titiritero debe sentir realmente su trabajo en el teatrino, alejado del acartonamiento, debido a que los niños perciben la falsedad. Cuando se hace con sentimiento, abundó, “el placer es una energía que se contagia con los niños (y) es lo que yo creo que permite establecer un vínculo”.

Con alrededor de 40 años de vida escénica en México, Carlos Converso cuenta, entre sus últimos montajes, con ‘El ensayo del titiritero’, donde plantea un alegato a favor del teatro y la validez del arte; pero es, además, una obra que contiene rasgos autobiográficos, por lo que se le dificultó durante el proceso de creación, dijo durante la charla.

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