Miguel Salmón Del Real, 20 años de dirección orquestal

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  • 42 orquestas, 13 países, 11 ensambles y 20 coros; así se resume la trayectoria del director titular de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes.

Próximo a cumplir dos décadas como director de orquesta, el compositor y académico expresó que participar en el programa Entre sonidos y silencios, que conduce Aldo Rodríguez es una especie de festejo, “como una celebración, creo que es un excelente contexto, la pandemia te fuerza a hacer este tipo de ejercicios reflexivos”, detalló al estar presente de manera virtual en la barra digital de la Coordinación General de Extensión de la Cultura y la radiodifusora cultural.

En evento transmitido vía Facebook Live a través de las cuentas institucionales, el musicólogo e investigador tomó como ejemplo el pasado homenaje a Beethoven: “un homenaje por omisión, no fue un homenaje como todas las orquestas planeaban hacer, en un esfuerzo que nunca se había visto de coordinación y de unidad y nadie lo pudo hacer”.

“Y se concretó el homenaje pero de otra forma, yo creo que en este contexto me encuentro yo el año siguiente, haciendo cuentas, ordenando archivos, poniendo programas de mano en orden y recordando que fue en julio de 2001 el primer concierto sinfónico coral que yo dirigí frente a un público de 800 personas y fue una ocasión muy especial que me valió el título de dirección coral y orquestal y empezaba una etapa que se ha prolongado muy rápidamente, son dos décadas ya”.

Dijo, además, haber reflexionado sobre cómo llego a él el amor por la dirección de orquesta; “concluyo que la música me escogió a mí, es decir, se presentó sin ninguna cortesía, es decir ya estaba, no la escogí, no tuve tiempo para ello, estuvo antes ya en casa, siempre estuve de acuerdo con su presencia y fue bienvenida”.

“Todo ha sido música desde diversos ángulos, ha sido aprender un instrumento, aprender otro, escucharla, analizarla, sea lo que sea es la misma y creo que la dirección de orquesta al final me permitía reunir todo este coctel de habilidades en una sola faceta, yo creo que es eso”, expresó.

“Yo quería hacer muchas cosas y la dirección te lo exige, no sólo te lo permite, sino que te lo exige;  te exige haber pasado por la composición, por la teoría, por la forma, por los estilos, saber la física de los instrumentos y todo lo que no se puede enseñar, que es mucho, yo creo que este gran ramillete de exigencias de saberes me hizo muy atractiva la dirección de orquesta, es una mezcla también interesante de no solo haber hecho música, había hecho algo de teatro, había muchas cosas y la idea de subir al podio siempre fue emocionante y te comento, con lo único que no me pongo nervioso es con dirigir”, detalló

“Con la dirección pasa otra cosa, pasa que estás en un set tan complejo, en un bosque rodeado de una vegetación y de una fauna y de una flora de saberes, en el buen sentido, me refiero a la diversidad, me refiero a una naturaleza en la que tú has de navegar y eso me encanta”.

Recordó lo difícil que es adaptarse a vivir en el extranjero, como parte de su formación profesional: “Tomó su tiempo adaptarse a Holanda, por el idioma evidentemente, pero todo tipo de aspectos culturales, el clima y algo mucho más profundo que son los códigos culturales, el concepto de amistad, el concepto de cosas que se descubren con tiempo, con años de vivir ahí; siete años me permitieron absorber algo de eso definitivamente y yo creo que nunca terminó el proceso de adaptación”, destacó.

Así mismo manifestó “siempre seguí descubriendo y en la adaptación uno comete esas pequeñas imprecisiones de cómo aproximarse a la gente, qué tan rápido, a cómo hacerlo, pero lo agradezco mucho, también agradezco mucho el ambiente cosmopolita del conservatorio de La Haya porque había alumnos de más de 70 nacionalidades en el conservatorio y eso es lo más enriquecedor que puedo recordar de ese periodo”.

El actual titular de la OSSLA, uno de los directores más interesantes del panorama actual y de mayor solidez de su generación, expresó estar encantado con la OSSLA: “es una orquesta de primera, en término deportivos una de primera división sin duda alguna, músicos de primer nivel, se vive un ambiente de cordialidad, de actitud con la música, hemos enfrentado juntos las adversidades de la contingencia, es la orquesta que más música de cámara hace en el país.

Sobre su futuro, expreso que una cosa es segura, seguirá cerca de la música, “eso es una certeza, los detalles pueden variar y ni siquiera los puedo palpar, yo creo que estamos siempre de lo que amamos, un poco cada vez abordamos las mismas obras desde diferentes ángulos, pero hay tanto que aprender que yo me veo preparando desde distintos ángulos y espero tener la oportunidad de seguir sirviendo a la música, a México, a sus compositores e intérpretes y con la dicha de tener muchos amigos especiales y talentosos”.

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